Montaje de secretos y tablones acanalados, ya en la catedral

Montaje de los secretos

Los secretos restaurados vuelven a ocupar su lugar en el mueble y a recibir el viento de los fuelles nuevos recuperando las secciones y entradas del viento originales que se habían modificado en la reforma de Otorel

Posteriormente se ha hecho el ajuste de tapas y correderas y la colocación de los tablones acanalados. Las tapas van ajustadas al secreto con tornillos pasantes hasta la cara inferior y se ajustan desde abajo con tuerca  (palomilla).  Est no es así en los registros que no llevan tablón acanalados que son pocos.

Montaje de los tablones

El montaje de estas grandes piezas ha supuesto uno de los procesos  más delicados de esta fase.

Todos los tablones son enteros de cinco metros de longitud, de lado a lado del órgano y algunos con una extensión de un metro a cada lado.

El órgano mayor no lleva ningún tubo sobre el secreto, todos sobre tablones o extensiones como el Orlo y el Ripiano.

Estado después del montaje de secretos y tablones

Encolado de los conductos (estopado)

El enlace de las tapas a los tablones acanalados y de estos a la fachada u otros puntos se hace por medio de conductos de estaño y estos se fijan por medio de fibra de cáñamo (estopa) y cola caliente, técnica centenaria, muy laboriosa, que ha demostrado sobradamente su eficacia.

Se calcula que en este órgano hay más de tres mil metros de conductos del viento tanto labrados en la madera como de metal.

El complejo sistema de distribución del viento se realiza con una planificación muy ordenada gracias a los tablones acanalado que llevan el viento a los tubos ubicados a lo largo de los nueve metros que tiene cada fachada.
La comprobación de todos los puntos de enlace supone también una minuciosa observación.

Vista 360º después del montaje

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